Como parte de las acciones de apoyo a la comunidad frente al COVID-19, el viernes 26 de junio el equipo de Santander Uruguay formalizó la donación de 23.000 mascarillas protectoras a la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) para ser utilizadas por los maestros de Primaria de todo el país. ¡Esto lo superamos juntos!

El presidente del Consejo Directivo Central (CODICEN) de la ANEP, Robert Silva, destacó la relevancia de las mascarillas –destinadas a los docentes del Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP), de todo el país– para evitar la posible propagación del virus en las aulas tras el retorno a las clases presenciales. Silva sostuvo que el aporte es “un ejemplo de la importancia del trabajo mancomunado en momentos de dificultades. Hoy estamos en una época de muchas dificultades, y la Educación Pública nuevamente fue la abanderada del retorno de una de las actividades más importantes para el país”. A su vez, agregó que la donación “muestra una de las mejores tradiciones que tenemos en el Uruguay que es la solidaridad, que es trabajar juntos para tratar de superar las dificultades. Este es un aporte que valoramos, que agradecemos, y que sin dudas redundará en beneficio de la actividad docente”.

Gustavo Trelles, Country Head de Santander en Uruguay, manifestó: “La donación forma parte de los aportes generados a través del Fondo Solidario Juntos. Enorgullece ver el compromiso y la energía de nuestro equipo. Agradecemos especialmente a todos las personas que decidieron aportar su granito de arena en este momento tan difícil. Esta ayuda, en particular, es una contribución sumamente conmovedora, considerando la importancia y el rol de los maestros en la educación de los más pequeños y las necesarias condiciones sanitarias que exige el regreso a clases”.

El Fondo Solidario Juntos de Santander, auditado por la consultora PwC, se constituyó gracias al aporte de los directivos del banco, colaboradores, clientes y público en general para apoyar a quienes más lo necesitan en este difícil momento. A su vez, Santander duplicó el monto aportado por sus trabajadores.

Con ese dinero, el banco ha desarrollado diferentes acciones, como la adquisición de materiales y equipamiento médico, traslados al personal de la salud en horario nocturno desde sus centros de trabajo hacia sus hogares y apoyo en la logística de la campaña de vacunación antigripal en los domicilios de personas consideradas población de riesgo, el grupo más vulnerable al coronavirus.

Entre las medidas incorporadas para mitigar el impacto económico y social de la pandemia, Santander difirió a sus clientes los pagos de créditos, ofreció a un grupo de instituciones médicas una línea de crédito a tasa 0% -exclusivamente para la adquisición de equipamiento médico, ropa de protección y otros insumos-. Además, la entidad destinó una partida económica -que surge de su aporte anual a la Universidad Tecnológica en el marco de Santander Universidades- a la fabricación de 10.000 mascarillas protectoras para el personal médico de ASSE de todo el país.